CIUDAD DE DIOS :


INFORMACION
MONTELIMAR 2005

ASOCIACIÓN CIUDAD DE DIOS

(Migdonio Blandón B.)

El 5 de Diciembre de 1977, en Parroquia " Las Palmas" de la Arquidiócises de Managua, en la Ultreya de Cursillos que se celebraba los días lunes a las 7 PM., en presencia del Conciliario de Cursillos Monseñor Federico Arguello y de más de un centenar de cursillistas, los Dirigentes, señores Carlos Mántica, Enrique Cardenal y Bayardo Reyes, coincidiendo en su testimonio de haber percibido el llamado del SEÑOR a integrar una comunidad de discípulos para alabarle y proclamarle, pusieron solemnemente sus vidas en común.

Así, esa noche memorable, fue el nacimiento de "Ciudad de Dios"; en la que, manteniéndose una relación mas estrecha con ÉL, con su ayuda misericordiosa, se han logrado positivos cambios, en muchos de los que en el transcurso del tiempo, hemos tenido la bendición de habiéndonos integrado, de cierta manera a vivir en comunidad.

Aunque sus fundadores en diferentes campos sean ultra- conocidos, de manera especial por su testimonio personal en el campo de evangelización cristiana, por haber sido antes Rectores de muchos Cursillos, para quienes no les han conocido, me permito hacer una resumida presentación.

Carlos Mántica, bien conocido como: Chale, además de brillante escritor que ha publicado valiosos libros, es miembro de La Real Academia de La Lengua, un exitoso empresario, condueño de Supermercados "La Colonia", dedicándose también a otras importantes actividades; pero desde su conversión, la prioridad de su tiempo la ha dedicado a servir al SEÑOR y a "Ciudad de Dios", de la que por muchos años fue el Coordinador Mayor, lo mismo que también por largo tiempo de "Espada Del Espíritu", Comunidad Internacional, a que estamos afiliados y que tiene más de cien comunidades filiales en diferentes países.

Enrique Cardenal, de educación intachable, empresario de éxito, padre de familia ejemplar, que en todo concepto siempre fue digno de emulación. Tuve la dicha de que fuese el Rector de mi Cursillo, siendo por gracia de Dios, en gran parte, artífice de mi principio de conversión al curarme de la ceguera espiritual en que el materialismo y la autosuficiencia me habían sumido.

EL SEÑOR me permitió que en ese inolvidable Cursillo (del 7 al l0 de Junio del 74), al quitárseme la venda, pudiese ver a la Luz del Santo Espíritu, el Plan de vida que por su infinito amor, Dios ha querido para sus criaturas predilectas y que al habernos desviado del mismo, por su inmensa bondad, mandó a su divino Hijo JESÚS para que redimiéndonos del pecado, si con fidelidad le seguimos actuando conforme a su voluntad que es el bien, logremos, al final de la vida que nos ha dado, trascender con ÉL a la eternidad. Los designios de Dios son indiscutibles y Él como dueño absoluto de todo lo que existe, al darnos el don de la vida a cada quien por determinado tiempo, al llegar a su fin, que de una u otra forma a todos llega, es ineludible comparecer a su presencia a rendirle cuenta de lo que con ella se hizo y cómo se cumplieron sus mandatos y sólo Él sabe el juicio que hará de cada quien. A Enrique Cardenal, discípulo ejemplar de intachable comportamiento, quiso llevárselo temprano a disfrutar de su reino con los bienaventurados. Como muchos

más que bien le conocimos, creo que con la anuencia divina, en el más allá, debe coordinar a los hermanos que nos han precedido al reino celestial, quienes como dignos representantes de nuestra comunidad, unidos, interceden por nosotros apoyando retiros, asambleas, proyectos comunitarios y personales.

Bayardo Reyes, que es el actual Coordinador Mayor de nuestra Comunidad, antes de su encuentro con El SEÑOR, vivió alejado de DIOS como generalmente se vive en el mundo, e incluso fue presa de vicios; pero el designio divino como a San Agustín, lo había escogido para Su servicio. Dice que a pesar del fuerte impacto que recibió cuando hizo su Cursillo, le costó mucho creer que Cristo estuviese en la Eucaristía. Sin embargo, ya atraído y bien tocado por Él, a diario llegaba a arrodillarse al Sagrario, pidiéndole la gracia de la fe. Hasta que un día, sintiendo manifiesta Su Presencia, con humildad se entregó a su absoluto Señorío, dedicándole desde entonces su vida por entero. Como representante de "Ciudad de Dios" ha visitado las Comunidades filiales en distintos países y con el don de la elocuencia que El Espíritu Santo le ha dado y su convincente testimonio, en todas partes su mensaje ha sido impactante y fructífero.

Ellos fueron los que interpretando la voluntad del SEÑOR, que por coincidentes medios les había sido manifiesta. Unificados y comprometidos con Cristo Jesús, organizaron retiros de iniciación, en distintas fechas y lugares y quienes de igual forma nos sentimos llamados a la vida comunitaria, aceptando el compromiso, decidimos integrarnos. Cada quien consciente de su propia responsabilidad y del compromiso adquirido. Así, la comunidad ha venido creciendo de forma integral, llegando en la actualidad a más de un millar de miembros activos en distintos grados de compromiso según tiempo y disposición de servicio. Siendo que la Iglesia en general se ha venido fortaleciendo creándose además varias comunidades Parroquiales, con grupos de feligreses de distintas parroquias, que con anuencia de sus párrocos se les han impartido retiros, dándoles también el debido seguimiento, con el vivo testimonio del beneficio integral que se alcanza en la Iglesia, en que su auténtica cabeza es CRISTO, siempre a la espera de todos en el Sagrario.

Desde su fundación, nacional e internacionalmente, equipos de "Ciudad de Dios" y de Comunidades filiales han impartido millares de Retiros, de iniciación, conversión, conyugales, para jóvenes, adolescentes y especiales programas para niños. También se han impartido a Instituciones de distinta índole e incluso a centros penitenciarios, colaborando así activamente con la Nueva Evangelización, que a petición de Su Santidad Juan Pablo II se está manifestando en el mundo entero. La Comunidad está inscrita como ONG con el nombre de "Asociación Cristo Rey". Se colabora y se tienen magníficas relaciones con la Arquidiócesis, lo mismo que también con otras comunidades ecuménicas cristianas.

El fin principal de la Comunidad es la de tratar de vivir la gracia de la fe comunitariamente; y de mutuo ayudarnos a cumplir los principios cristianos en todo lo posible. Para ello se adquiere el formal compromiso de actuar bajo normas específicas, que deben cumplirse y al haber aceptado el Señorío de JESÚS estar dispuestos a acatar Su voluntad; y al haberse integrado a su discipulado, voluntariamente y sin objeciones, colaborar activamente en la extensión del reino.

Así, cubiertos con la Gracia de la fe y manteniendo viva la relación con ÉL, actuar como auténticos testigos Suyos en todo momento y lugar. Con la absoluta seguridad que con Su poder todo se alcanza si es Su voluntad. Por lo que mediante la fortaleza que ÉL da al que con humildad se la pide, no hay razón alguna que haga perder la paz interior, que con la vida y todo lo demás, solamente ÉL puede y sabe dar a quienes caminan en pos Suya. A principios y durante los años de la aciaga década de los 80, los miembros activos con la ayuda del SEÑOR supimos sortear múltiples dificultades, incluso en la consecución de lo indispensable para la subsistencia. El casi centenar de miembros que entonces éramos, así

manteniendo viva la relación con ÉL y por supuesto que fraternalmente solidarios, nos mantuvimos firmes en la comunidad bajo Su Señorío, siendo auténticos testigos de lo que DIOS en su infinita misericordia hizo por nosotros y a través nuestro para ayudar a otros. De manera especial avivando la fe; y de mutuo transmitiendo esa paz que sólo ÉL mismo permite transmitir, que es al mismo tiempo, el antídoto eficaz, que hace que aún en las peores circunstancias, la angustia no tenga cabida.

En los días en que la lucha armada se intensificó en calles y barrios, los pocos miembros de la comunidad que aparentemente vivíamos en casas de menor riesgo, éstas fueron designadas albergues; y nos organizamos en grupos que íbamos al rescate de los hermanos que habitaban en las zonas de mayor peligro, lo mismo que colaboramos en parte con la Cruz Roja, llevando en lo posible ayuda a determinados refugios.

Las casas que habían sido escogidas para albergues se mantenían totalmente llenas por quienes pudimos rescatar del campo de batalla, que podría decirse que entonces era la mayor parte de la ciudad. En cuanto a lo necesario para subsistir, lo que lográbamos conseguir lo distribuíamos equitativamente; y aunque en ese tiempo no podían efectuarse las asambleas de alabanza, que desde el comienzo semanalmente se celebran, se buscaba la ocasión propicia para hacerlo, o bien cada casa era una mini-asamblea de alabanza y oración en la que todos fervorosamente participaban.

De su fundación, si Dios lo permite, en Diciembre se cumplirán veintisiete años. En la actualidad como antes dije, somos mas de mil adultos de solo Managua, sin contar niños, adolescentes y otros miembros que aún no tienen compromiso. Ciudad de Dios está organizada en tres sectores, dos de adultos, uno de ellos coordinado por Wilfredo Martínez y el otro por el Dr. Julio Flores y uno de jóvenes que coordina Nery Dávila. De ella, han nacido filiales en Masaya, Carazo, Granada y Santo Tomás de Chontales; y así habiendo amplia apertura de la mayoría de los miembros al discipulado, sumada al testimonio que se da, hay ya otras en cierne, y con la notoria sed de Dios en los ambientes, se esperan muchas más.

Con la ayuda del SEÑOR y más bien como regalo Suyo, el 26 de Septiembre recién pasado, con la asistencia de S.E. Cardenal Obando tres sacerdotes que le acompañaban e invitados especiales de comunidades internacionales afiliadas como la nuestra a la "Espada del Espíritu", con una solemne Eucaristía presidida por Su Eminencia, se efectuó la inauguración de la Sede de "Ciudad de Dios", en el salón principal de la sección que con prioridad será destinada a la evangelización por medio de retiros que se esperan efectuar, habiéndose acondicionado buena parte del local para tal fin. Para ello, pasillos de por medio, hay cuarenta y tres habitaciones, con el debido confort para más de ciento sesenta personas. Capilla para grupos de oración, además de amplio comedor y cocina bien acondicionada para un eficiente servicio, que al estar disponible en determinadas ocasiones, bien podría servir incluso para convenciones nacionales e internacionales.

En las magníficas construcciones, que aún no están terminadas, habrá además de un salón utilizable para asambleas con capacidad para más de mil quinientas personas, también se proyectan adecuar para actos culturales, deportes, bibliotecas y otros servicios indispensables. Se cuenta con parqueos bien acondicionados para centenas de vehículos y estricta seguridad. Se está arborizando y hay zonas verdes bien diseñadas en todo lo disponible del amplio local que tiene cuatro y media manzanas de extensión y está ubicado a buena altitud que le da una preciosa vista panorámica. Dichas construcciones están ubicadas en la parte norte del Seminario Redemptoris Mater, terreno que como el nuestro fue donado con la específica condición que fuesen utilizados para impulsar la evangelización cristiana.

Tan espléndido donativo, incluida una considerable cantidad en Bonos de Indemnización, fue legado de La viuda del general Carlos Pasos, la honorable matrona doña Soledad Abaunza de Pasos, con el que juntos ya disfrutan del Reino Celestial. Dicha magnífica herencia fue destinada por ella, como ferviente católica, para obras sociales comprometidas con la evangelización cristiana, habiendo sido inicialmente favorecido el Centro de Catecúmenos, en el que ya tienen sus construcciones Posteriormente como bendición de Dios fue nuestra Comunidad Ciudad de Dios, mediante decisión del albacea general de la señora viuda de Pasos, nuestro Coordinador Chale Mántica, que hizo positivas gestiones para rescatar el predio en referencia que en la década de los 80 había sido invadido y al lograr su rescate hacer que se cumpliese la voluntad expresa del testamento.

Por lo cual, al llenarse los trámites legales se tomó la debida posesión con el objetivo primordial de ubicar la base del discipulado dispuesto a aceptar el compromiso de trabajar en la extensión del reino.

Así, cuando estuvo terminado a satisfacción el diseño de la proyectada Sede de Ciudad de Dios, en la simbólica puesta y bendición de la primera piedra, estuvieron presentes todos los sectores de la comunidad e invitados especiales de comunidades filiales. En fraterno ambiente festivo y bendecido el ritual por el padre Guillermo Martínez, que es también miembro de nuestra comunidad, los coordinadores procedieron al solemne acto, habiendo sido representado Enrique Cardenal, uno de los fundadores fenecido, por su digna viuda Martha Gurdian de Cardenal. Demás está decir que dentro del orden requerido, fue una celebración inolvidable.

Al ser la evangelización actividad prioritaria de nuestra comunidad, a continuación de la solemne inauguración de la Sede de Ciudad de Dios que como decíamos se efectuó el 26 de septiembre en ese amplio local que tiene cupo para setecientas personas. Como merecido reconocimiento a Enrique Mejía Anzoátegui, fenecido apóstol de centenares de jóvenes por su medio conversos, se desvelizó una placa dándole su nombre a ese salón principal de la sección de retiros.

A Enrique Mejía, que antes de su iniciación en Ciudad de Dios, fue por mucho tiempo Rector de Cursillos, que fue donde tuvo su encuentro con El SEÑOR, más bien se le conocía como "El Chino". En los múltiples retiros específicamente de jóvenes, de que también fue Rector en la Comunidad, por su original trato y franqueza campechana, que cuando él lo creía conveniente rayaba en grosería, supuestamente para identificarse mejor con ellos, llevó a muchos, muchísimos, de manera especial a jóvenes de ambos sexos, al encuentro con JESÚS y MARÍA, ya que además de su gran fervor Eucarístico, era también por excelencia mariano.

Su originalidad, que la comentaban quienes ya habían vivido su retiro, quizá por curiosidad atrajo incluso a algunos que habían caído en la drogadicción y otros vicios, con lo cual Dios, valiéndose del Chino, al iniciar su conversión muchos fueron curados del vicio Él falleció la madrugada del tres de Marzo de 2003. Su funeral fue el día lunes y la Misa fue en Iglesia El Carmen. En la gran asistencia a La Eucaristía y el funeral, fue asombrosa la cantidad de jóvenes. Allí pudo apreciarse el germinar de la semilla por él sembrada. Con el debido seguimiento que posteriormente se les ha dado, ya muchos son miembros de Ciudad de Dios.

La casa de Retiros y las instalaciones complementarias, se puede decir que desde ya están abiertas de manera especial al servicio del SEÑOR y de quienes quieran prepararse para, al tener una mejor relación con ËL, mejorando de forma integral la propia vida, aportarían en gran parte su contribución a mejorar la sociedad en que vivimos. La que a pesar de los grandes adelantos científicos y tecnológicos alcanzados al presente, que en algunos casos son más bien destructivos, al haberse apartado de Dios. La razón principal, que tales alcances a veces sean solo parciales y efímeros, está en la autosuficiencia y la egolatría, que han hecho que parte del mundo secular, olvide al Supremo CREADOR, ignorando que a ÉL todo se le debe.

Sin Él que es fuente de vida y de sabiduría absoluta, al faltar el privilegio que al crearnos a su imagen y semejanza a los humanos nos ha dado, no habría los supuestos y perecederos adelantos. Así como la Geografía por fenómenos naturales o situaciones políticas tiene cambios en el tiempo al paso de distintas civilizaciones, también la vida de cada uno, se extingue en el momento preciso que ÉL determina, Su poder infinito si fuese su voluntad, en milésimas de segundo todo lo volvería al caos

Pero, Dios es amor y es infinitamente misericordioso. Él ha querido que sus criaturas predilectas en general, al identificarse como hijos Suyos, reconociéndole como Padre, la vida temporal que nos concede, la vivamos en libertad y a plenitud. Para ello ha dejado el Decálogo que el profeta Moisés recibió en el Monte Sinaí, que se resume en: "Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo." Si se le da prioridad a ese mandato de amor haciéndolo vida, al mismo tiempo que se vive en sentido positivo, se abre por entero la perspectiva de trascender a Su Reino eterno de amor y paz.

ÉL ha dicho bien claro que Su Reino no es de este mundo, pero que dentro de nosotros está. Por su amor infinito siendo Dios se hizo hombre, pagando con su preciosa sangre nuestra redención, queriendo salvarnos, ha querido ser camino, luz y guía. A todos sin excepción siempre nos está llamando, para que, aunque a veces cegados por falsos espejismos, desde lo profundo de nuestra conciencia al oír su llamado, si orientados por ÉL libre y voluntariamente le seguimos, y a la luz de Su Santo Espíritu, buscamos fortalecernos con el Pan Eucarístico, se desvanecen las fútiles y mezquinas trivialidades, que con luces fatuas, causan la perdición de quienes al evadirlo, no aceptan el Señorío de JESÚS . Pero si en unión fraterna, aceptamos Su Señorío y colaboramos en transmitir con el propio testimonio el mensaje de salvación, se cumple a cabalidad su mandato y es la única forma de lograrla. Siendo que más que difícil, es casi imposible que con autosuficiencia, cual paria solitario, sin aceptar ni dar ayuda pueda lograrse. Vale la pena intentarlo, ya que es la mejor inversión que en el tiempo que vivimos se puede hacer de los dones recibidos y de todo. No hay pretensión de exclusividad en Ciudad de Dios. Toda comunidad cristiana es buena, como seres gregarios que de naturaleza somos la necesitamos. La gran mayoría que integra la nuestra sabe, que las normas y compromisos con la enseñanza y el apoyo que se reciben, de quienes seguimos el mismo camino, por difícil que parezca, si comunitariamente por la oración y los sacramentos se abre la relación con Jesús y María, se vence toda clase de obstáculos y tentaciones.

En resumen a grandes rasgos esa es la finalidad de nuestra Comunidad "Ciudad de Dios". El SEÑOR quiere que ninguno de sus hijos se pierda. A todos sin excepción vino nuestro Señor JESUCRISTO a redimirnos. Basta aceptarla y seguirle. Cuando el camino parece difícil, si de veraz se toma la decisión de seguirlo, es preferible hacerlo acompañado, llevando una buena brújula para evitar desviaciones. Quizá por ello dice la Biblia que El SEÑOR quiere que nos salvemos en racimos.

Y es así, unidos, que el camino a la salvación se vive de manera plena, ya que no sólo se trata del bien individual sino del bien compartido a través del amor que surge en la vida comunitaria y que viene de Dios mismo. Con casi tres décadas de peregrinar amparados en el cuido mutuo entre hermanos, "Ciudad de Dios" avanza de manera decisiva hacia un futuro promisorio, que se presenta remozado gracias a los frutos de las nuevas generaciones que han crecido bajo una enseñanza representativa del modo de vida, que se inspira en las enseñanzas del Maestro de maestros, luz que guía inequívocamente todo el quehacer que constituye la razón de ser de nuestra comunidad.